Blackest Eyes.



- ¿Qué te pasa?
- ¿Conoces a alguien con ESOS ojos? (señala)
- Conozco varias personas con ojos oscuros como los de esa chica, si.
- He dicho con ESOS ojos.
- Son grandes, negros y están maquillados exageradamente, además la chica es bastante normalucha tirando a feilla... mira su cara, ¿No te recuerda a una lechuza o algo por el estilo?
- No me importa la chica, solo sus ojos.
- Bueno bueno el señor parafílico... pues bien, expliqueme que tienen de especial ESOS ojos, porque yo no soy capaz de verlo.
- No te dan... ¿ganas de luchar?
- Unos ojos que dan ganas de luchar ¡ja! ¿Pero qué estupidez es esa?
- No lo sé, es lo que siento cuando los miro.
- ¿Así que unos ojos te piden que luches por ellos?
- Me lo suplican.
- Ahora suplican... esto cada vez suena más raro.
- Miralos, tan oscuros y tan llenos de vida a la vez, son...
- ¿Redondos?
- NO. son... perfectos.
- Sigo sin ver nada especial en ellos. Explicate.
- Verás, para mi la mayoría de las personas tienen una mirada o bien vacía o bien moribunda, no proyectan nada a través de ella, a mi parecer es casi como si no tuvieran ojos. Sin embargo esa mirada... es distinta, observa como brilla a pesar de ser tan oscura y profunda como un océano, es dura, es firme, es implacable pero a la  vez es tierna, es dulce y alegre... mirala joder, es perfecta, ambos ojos lo son.
- Vaya vaya...menudo poeta estás echo ¿Porqué no te acercas a la chica y le sueltas todo ese rollo? Quien sabe... a lo mejor tienes suerte y todo.
- Ya te lo he dicho, me interesan sus ojos, no ella.
- Desde luego... eres un tipo bastante raro, ¿lo sabias?
- Eso dicen.

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